domingo, 1 de noviembre de 2015

¿Cómo me puede ayudar la quiropráctica a dormir mejor?



La quiropráctica se basa en el hecho que el cuerpo humano es un organismo que se regula y sana a sí mismo. Para mejorar la salud, la quiropráctica localiza y ayuda a eliminar las interferencias en el sistema nervioso que pueden impedir el logro de un estado completo de salud.

Una pérdida de movilidad o posición normal de las 24 vértebras de la columna vertebral pueden irritar o poner en peligro la función del sistema nervioso. Como la quiropráctica mejora esta función, los pacientes experimentan grandes beneficios en su salud, algunos de los cuales no se relacionan con “el dolor de espalda” e incluyendo entre ellos, los trastornos del sueño. Muchos pacientes con dificultades para dormir encuentran que el cuidado quiropráctico les ayuda. En un reciente estudio, un tercio de los 154 pacientes que completaron una entrevista de investigación determinaron que su patrón de sueño había cambiado inmediatamente después del cuidado quiropráctico.

Dormir es una función biológica vital. Pasamos un tercio de nuestra vida en brazos de Morfeo. Unos 25 años, aproximadamente. Es esencial para nuestra salud física y emocional y sin embargo, muchas veces no damos al descanso nocturno la importancia que merece. No importa la edad, ya que nos afecta en cada uno de los aspectos de nuestra vida - desde el trabajo y el hogar hasta en nuestras relaciones personales. Cuando tu cuerpo funciona bien, dormimos bien. Investigaciones recientes han demostrado una clara relación entre la cantidad y calidad del sueño y el estado de salud y la esperanza de vida. ¿Sabíais que dormir siestas regularmente, nos hace ser más inteligentes? O ¿qué nos puede ayudar a adelgazar?


La salud de la columna afecta a la calidad de nuestro sueño.

Las afecciones músculo esqueléticas, como dolor de espalda, dolor en el cuello,
fibromialgia y la artritis puede afectar negativamente a la calidad de nuestro sueño. Los quiroprácticos son expertos en la salud de la columna vertebral y son la mejor elección para afecciones de columna y para mantener nuestro sistema nervioso en óptimas condiciones.
Además, los trastornos del sueño como el insomnio se han asociado con trastornos dolorosos músculo esqueléticos y que a su vez, pueden dar lugar a somnolencia, irritabilidad y sentimientos de miseria.


Habla con tu quiropráctico

Los quiroprácticos son profesionales altamente cualificados después de 5 años de carrera. No sólo están capacitados para cuidar la columna vertebral y el sistema nervioso, sino que nos pueden ayudar a reconducir nuestros hábitos de descanso, aconsejándonos sobre nutrición y ergonomía (incluyendo sobre colchones y almohadas) y obteniendo una mejora en nuestro bienestar y calidad de vida.


La posición correcta para dormirnos rápidamente

La posición de nuestra columna mientras dormimos es de suma importancia para la salud de ésta. Existen varias posturas correctas para estar acostado. Las posturas ideales son aquellas que permitan apoyar toda la columna en la postura que adopta ésta al estar de pie. La columna vertebral se curva hacia delante de forma natural justo en la zona del cuello, hacia atrás en el medio y hacia delante nuevamente en la parte baja de la espalda. Debemos encontrar la posición en dónde la columna vertebral se relaje  y que la presión en los nervios, músculos y discos espinales sea mínima. La postura más aconsejable varía dependiendo de los hábitos de cada uno y según haya o no molestas a algún nivel de la columna.

Dormir boca abajo
Con el tiempo, dormir boca abajo crea problemas en nuestra columna ya que debido a la torsión de la cabeza que realizamos para poder respirar estamos ejerciendo una presión innecesaria sobre el cuello, y tensionamos la zona lumbar.

Dormir de lado
Es la posición más recomendada para dormir. El cuello no soporta ninguna presión que obligue a las vértebras a colocarse de forma poco natural y dolorosa. Además, quita peso a la columna mientras dura el descanso.
Debemos acostarnos con la pierna de abajo bastante recta y flexionar la pierna de arriba.  Colocamos una almohada entre la rodilla de la pierna de arriba y la cama. Otra forma de hacerlo es doblando las rodillas y las caderas ligeramente y colocando una almohada entre las rodillas.

La almohada debe tener la altura adecuada para mantener el cuello recto, manteniéndolo en el eje de la columna dorsal, y adaptarse a la forma de la cabeza.

Dormir boca arriba
Es otra buena posición para dormir.
En estos casos, es útil colocar una almohada debajo de las rodillas para reducir la tensión en la zona lumbar.
La almohada debe ser cómoda y mantener la curvatura cervical. Es decir, que pueda soportar bien el peso de la cabeza sin hundirse ni tampoco ser demasiado dura como para obligarnos a mantener una postura poco cómoda o perjudicial. Debe ser relativamente fina para asegurar que las cervicales forman con la columna el mismo ángulo que al estar de pie. Una almohada excesivamente ancha tendería a provocarnos que el cuello se flexionase hacia delante, mientras que dormir sin almohada tendería a hacer que el cuello estuviese en hiperextensión.

Algunas de las catástrofes más grandes de la historia se atribuyen a la privación del sueño. El derrame de aceite en Alaska en 1989, el desastre del trasbordador Challenger y el accidente nuclear de Chernóbil han sido relacionados con errores humanos en dónde la privación del sueño jugó un importante papel.


Elegir el colchón y la almohada correcta

Para muchas personas, la causa real de la falta de sueño está justo debajo de ellos. Mejorar la calidad de sueño puede ser tan simple como dormir en un colchón mejor. Según un reciente estudio de la revista Journal of Chiropractic Medicine, en dónde cambiaron un colchón de 5 años o más por uno nuevo, los asistentes encontraron importantes mejoras incluyendo:
·         + 70,8% en el confort.
·         + 62,0% en la calidad del sueño.
·         - 55,3% en el dolor de espalda.
·         - 50,7% en la rigidez de la columna.
Nos pasamos un tercio de nuestras vidas en la cama, así que elegir el colchón y la almohada correcta es vital para dormirnos rápida y plácidamente.

Colchones
¿Cómo podemos saber que es el momento de conseguir un colchón nuevo?
·         Fabricantes y quiroprácticos recomiendan sustituir el colchón cada 5 o 7 años.
·         Cuando un colchón pierde firmeza tensamos la musculatura para compensar la irregularidad.
·         Cuando empiezan a aparecer bultos o protuberancias.
·         Cuando experimentamos un cambio en nuestro estilo de vida, como pérdida de peso o cambian las personas que duermen en la cama.
·         Probablemente es momento de reemplazar el colchón si nos levantamos con rigidez, dolores o molestias.
¿Qué debemos buscar en un colchón?
Investigaciones han demostrado que un colchón medianamente firme reduce el dolor de espalda, las molestias en los hombros, la rigidez en la columna y mejora la calidad del sueño.
Se ha confirmado que para la gente con problemas de salud relacionados con la columna vertebral como por ejemplo, dolor lumbar crónico, la firmeza es la primera opción de búsqueda.
¿Cómo podemos cuidar nuestro colchón?
Debemos girar el colchón cada pocos meses para que las formas de nuestro cuerpo no puedan deformar su superficie. Podemos obtener más información poniéndonos en contacto con fabricantes de ropa de cama.

Almohadas
En muchas ocasiones no damos mucha importancia a la almohada que utilizamos pero tiene su relevancia para ayudarnos a dormirnos rápidamente.
¿Cómo podemos saber que es hora de cambiar la almohada?

·         Cuando la almohada pierda firmeza.
·         Si necesitamos doblarla para obtener una mayor altura.
·         Si vemos que la almohada está plana o llena de bultos o que la espuma del interior está quebradiza.

¿Qué deberíamos buscar en una almohada?

No hay una regla general o una “talla única” que se adapte a todos por igual. La única forma es probar, probar y probar antes de comprar una. Sin embargo, sí hay algunos consejos que pueden ayudarnos a escoger la almohada adecuada.
·         Debe ser suficientemente blanda para  que se amolde a nuestra cabeza. Si no lo hace, probablemente es demasiado firme y puede provocar dolor en el cuello. Si la cabeza se hunde demasiado entonces, es muy blanda y podríamos padecer dolor en las cervicales.
·         La almohada adecuada debería acoplarse perfectamente en el espacio que hay entre   nuestra cabeza y nuestros hombros. La cabeza y el cuello han de permanecer al mismo nivel que el resto de la columna.

Para más información, podemos pedirle consejo a nuestro quiropráctico.

Los pacientes que sufren de insomnio reciben menos subidas de sueldo y son más pesimistas en relación a su carrera profesional.
Dormir mal no es sólo un problema de adultos. Los adolescentes y los jóvenes están en riesgo de obtener un bajo rendimiento académico, cambios de humor y un aumento en los accidentes de coche a consecuencia de la somnolencia.

Evalúa tu calidad de sueño

Cuantas más casillas marques, más son los problemas que puedes tener con tu descanso.

Entorno y ergonomía al dormir

*      Tengo ordenador o televisión en mi dormitorio.
*      Utilizo 2 almohadas o más para apoyar la cabeza.
*      Me levanto con rigidez en la espalda o cuello.
*      Duermo boca abajo.
*      Mi colchón tiene más de 7 años.
*      Mi almohada tiene más de 2 años.
*      Duermo con mi brazo debajo de la almohada.
*      Sufro de dolor de cuello a lo largo del día.
*      No doblo las rodillas al hacer la cama.


Estilo de vida

*      Tengo la presión arterial alta.
*      Tengo sobrepeso.
*      Hago ejercicio menos de 3 veces por semana.
*      Bebo más de dos cafés al día y por la noche.
*      Bebo alcohol antes de irme a dormir.
*      Me llevo trabajo a casa regularmente y trabajo hasta tarde.
*      Mis Amigos y  mi familia opinan que me irrito con facilidad.
*      A menudo me quedo dormido fuera del dormitorio (Ej. Salón)
*      Estoy sentado muchas horas delante del ordenador o la televisión.

Factores específicos del sueño

*      Me han dicho que ronco.
*      Normalmente me despierto durante la noche y después me cuesta volver a dormirme.
*      Me cuesta parar la mente para dormirme.
*      Tardo más de 30 minutos en dormirme.
*      Me levanto cansado.
*      Duermo menos de 7-8 horas cada noche.
*      Sudo mucho cuando duermo.
*      Me levanto sin aliento durante la noche.
*      Me quedo dormido durante el día.

Si has marcado muchos de los ejemplos mencionados arriba puede que:

a.       Sufras de mala calidad de sueño debido a la falta de apoyo de la columna en el colchón y la almohada. Existen problemas musculo-esqueléticos como el dolor de espalda que están relacionados con una mala postura al dormir.
b.      Deberías considerar el cambio de hábitos y favorecer aquellos que puedan ayudarte a dormirte rápidamente. Tu quiropráctico puede aconsejarte sobre nutrición o ejercicio.
c.       Sufras de algún desorden como por ejemplo, insomnio apneas o narcolepsia.


¿Sabías que los expertos recomiendan dormir 8 horas cada noche?

Lo más aconsejable es acostarnos en cuanto aparezcan los primeros signos de sueño. Procura dormir el número de horas que necesites. La mayoría de nosotros descansamos entre seis y nueve horas diarias, pero no es algo matemático ya que depende de las necesidades de cada individuo.

Utiliza este diario para anotar las horas que duermes cada noche y tus hábitos. Una vez completado, puedes comentarlo con tu quiropráctico.

      a   Al despertar, anota las veces que te volviste a quedar dormido y te despertaste a lo largo del día.


Lunes
Martes
Miércoles
Jueves
Viernes
Sábado
Domingo
Dormirse







Despertarse







Total de horas








b     Marca con una cruz cómo te sientes cuando te levantas por las mañanas.

Lunes
Martes
Miércoles
Jueves
Viernes
Sábado
Domingo
Me despierto fresco y ligero







Me despierto con suavidad







Me dormí de lado rapidamente







Mi cabeza y cuello estaban apoyados en la almohada







Me quedé dormido en mi cama








Feedback de nuestro compañero/a de cama (si procede). ¿Alguna vez nuestra pareja ha hecho algún comentario sobre vuestro sueño (Por ejemplo: Ruidos, movimientos, posturas, ruidos, etc)?
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Consejos para un sueño reparador

·         Asegúrate de tener un colchón confortable y una almohada adecuada. Pídele consejo a tu quiropráctico o especialista para escoger el colchón y la almohada que más se ajuste a tus necesidades para mantener una salud en tu columna vertebral.
·         Adopta una posición correcta en la cama. ¡No duermas boca abajo! Dormir de lado o boca arriba son las mejores posturas para dormir.
·         Establece un horario para acostarte. Anota tu patrón de sueño utilizando la tabla que viene adjunta en este folleto.
·         Utiliza el dormitorio únicamente para dormir – El acceso ilimitado de televisión u ordenador puede interrumpir los patrones de descanso.
·         Reduce el consumo de cafeína- Evita tomarlos 4 o 6 horas antes de irte a la cama.
·         No bebas alcohol antes de acostarte, ya que puede hacer que te despiertas durante la noche. Además, el alcohol nos impide llegar a los niveles más profundos de sueño en donde el cuerpo realmente descansa.
·         Haz ejercicio mínimo 30 minutos al día pero evita hacer ejercicio físico intenso antes de irte a dormir. Si haces deporte por la noche, intenta practicarlo 2 o 3 horas antes de irte a la cama.

·         Relájate antes de irte a la cama. ¡Olvídate del trabajo y del pago de facturas antes de acostarte! Debemos intentar aparcar nuestros problemas personales antes de dormir: no dejemos que los conflictos laborales o familiares nos quiten el sueño. Toma un baño caliente o escucha música relajante como por ejemplo, las olas del mar, son actividades relajantes que nos ayudarán a conciliar el sueño. 


jueves, 15 de octubre de 2015

Respira, la salud está en el aire


¿Os habéis parado a pensar en algún momento lo importante que es la respiración para nuestras vidas?, puede que si, sin embargo no todos somos lo suficientemente conscientes de lo mucho que puede mejorar nuestra calidad de vida, el saber respirar de forma correcta y conscientemente.


La respiración es una manifestación conductual fundamental del estado psíquico y fisiológico de los seres humanos, que marca el comienzo y el final de la vida. A pesar de que la respiración es una función mecánica o inconsciente, es la única de carácter automática que puede modificarse fácilmente bajo control voluntario.

Os pondré un ejemplo, cuando estamos ante una situación estresante, la musculatura se tensa, se acelera el pulso y la respiración. Es un mecanismo de supervivencia, donde se activa el sistema autónomo simpático y se crea un estado de alerta en nuestro organismo. El objetivo es saber identificar el momento en el que entramos en estos estados de alerta o estrés, tan cronificado en nuestros tiempos debido al estilo de vida que llevamos, y modificarlo para que nuestro organismo vuelva a su estado de equilibrio.

La hiperventilación se caracteriza por ser una práctica respiratoria torácica rápida, con frecuentes jadeos, contracciones abdominales e inhibición de la fase exhalatoria. Es sabido que el síndrome de la hiperventilación crónica está asociado con cambios en la presión sanguínea, tasa cardiaca y debilitamiento neuromuscular. En el plano psicológico, la hiperventilación produce sentimientos de ansiedad, irritabilidad y temor (Clark y Hirschman, 1990). Al hiperventilar se hace hincapié en la inspiración y poco tiempo en la exhalación.

Es más frecuente observar un patrón respiratorio inadecuado en las mujeres que en los hombres. Por respiración inadecuada se entiende un tipo de respiración asociada con niveles alveolares bajos de CO2, frecuencia incrementada, volumen de gas inspirado reducido y ventilación predominantemente torácica (Grossman, 1983).

Varios autores han indicado que la respiración abdominal, más que la torácica, es esencial  para obtener un estado de relajación (Fried, 1990). Además, se ha demostrado que la debilidad del ego se encuentra asociada con un incremento de la frecuencia respiratoria y una disminución de su amplitud (McCollum, Burch y Roessler, 1969).

Buchholz (1994) señala que el hábito de una respiración restrictiva puede impedir que ésta realice sus funciones básicas y genere fatiga, debilidad o enfermedad. La respiración apropiada se debe traducir en una coordinación óptima de los músculos respiratorios, principalmente el diafragma, músculos de la espalda, abdomen, cuello, garganta, pecho y músculos intercostales.
La forma en que respiramos afecta nuestra manera de pensar, de sentir y de comportarnos, y viceversa. Ley (1994) señala que la respiración puede considerarse una variable independiente que afecta aspectos emocionales, cognitivos y conductuales, así como una variable dependiente que refleja los cambios que se producen en estos tres niveles.

Dada la integración a nivel del Sistema Nervioso Central de la actividad respiratoria, los cambios en ella pueden ser acompañados por cambios autonómicos generalizados, de tal forma que la actividad respiratoria ejerce efectos regulatorios significativos sobre la actividad cardíaca. Las frecuencias respiratorias reducidas han sido relacionadas con una diminución de la respuesta electrodérmica en situaciones estresantes. Por otra parte, la actividad respiratoria alterada, a menudo, es característica de estados de ansiedad y tensión (Clark, Salkosky y Chalkey, 1985).

            La frecuencia cardiaca, la presión sanguínea y la actividad nerviosa simpática se incrementan durante la inspiración y disminuyen durante la exhalación, variando también con los cambios que se producen a nivel cerebral (Eckberg, Kifle y Roberts, 1980).

Cuando se incrementa la profundidad de la respiración se produce un aumento de la frecuencia cardiaca así como variabilidad de ésta; también, generalmente, se incrementa el flujo sanguíneo hacia las músculos esqueléticos y de la frente, pero disminuye en las manos y en los pies (Hirsch y Bishop, 1981).
Por otra parte, la retención de la respiración entre la inspiración y la exhalación produce una rápida y pronunciada bradicardia, lo cual aumenta el flujo sanguíneo hacia el corazón y el cerebro (Daly, Angell y Elsner, 1979).

            Algunas precauciones que se deben tener en cuenta para controlar la respiración: personas con presión alta, con problemas del corazón, pulmones, ojos, oídos: no retener entre la inspiración y la exhalación; personas con presión baja: pueden retener momentáneamente entre inspiración y exhalación, pero no después de exhalar; durante el embarazo: no mantener la respiración.

RESPIRACIÓN DIAGRAGMÁTICA O PROFUNDA

Schwartz (1987) señala la eficacia de la respiración diafragmática para promover un estado de relajación generalizado. La ventaja es que se la puede utilizar en cualquier situación para inducir un estado de tranquilidad. Los estudios realizados indican que la práctica de la respiración diafragmática incrementa o estabiliza la temperatura periférica (Fried, 1990), lo cual está asociado con la disminución del arousal simpático. Además, está vinculada psicológicamente con estabilidad emocional, sentido de control sobre el ambiente, calma, alto nivel de actividad mental y física, y ausencia relativa de estresores. Se ha demostrado que esta respiración puede ayudar cuando se sufre de dolores de cabeza, ansiedad, presión arterial alta, alteraciones en el dormir, manos y pies fríos, etc.

Durante la inspiración, el diafragma (principal músculo respiratorio) se aplana hacia abajo. Este movimiento crea más espacio en la cavidad del pecho, lo que permite que los pulmones se llenen totalmente. Durante la exhalación, el diafragma se relaja y retoma su forma de cúpula. Aunque el diafragma funciona automáticamente, sus movimientos pueden ser controlados de manera voluntaria.
Es necesario el entrenamiento en la respiración diafragmática para revertir el hábito de la respiración restrictiva, y de este modo aprender a gestionar mejor el impacto del estrés en nuestras vidas.

Extraído de: Labiano, M. (2006). Estrategias de mejoramiento de la calidad de vida. En Oblitas, L.A. (2006), Psicología de la salud y la calidad de vida (304-307). México: Thomson



jueves, 1 de octubre de 2015

Hernia discal

Si usted sufre dolores punzantes ocasionales, entumecimiento, hormigueo o debilidad en zonas como el cuello,  los hombros o la espalda baja, e incluso lo siente en las piernas,  los brazos y/o manos, es posible que pueda deberse a una hernia discal, veamos por qué.

Los discos son unas estructuras que proporcionan amortiguación entre las vértebras en cada nivel, al tiempo que permite una gran cantidad de movimiento en todas las direcciones. Cada disco se compone de un material similar a un gel suave en el interior llamado núcleo pulposo y de bandas fibrosas externas que encapsulan al núcleo formando el anillo fibroso.

         Vista del interior de un disco intervertebral. Imagen Health-spine
Vista del interior de un disco
           intervertebral.  Imagen Health-spine
Vista del interior de un disco intervertebral, compuesto por el núcleo pulposo y el anillo fibroso. Imagen Health-spine

Una hernia discal aparece al producirse una ruptura en la parte interior de un disco y progresa radialmente hacia fuera, pudiendo crear inflamación cerca de uno de estos nervios raquídeos, causando dolor y otros síntomas que irradian a lo largo del trayecto del nervio. En cuanto a la protusión discal, consiste en una deformación de la parte externa del disco y produce un abultamiento, que al igual que la hernia discal, puede irritar las terminaciones nerviosas que pasan a ese nivel, produciendo dolores que irradian hacia las extremidades.

         
Vista de la ruptura de las fibras del anillo fibroso
y protusión del núcleo pulposo dando origen a
una hernia de disco. Imagen Health-spine
Vista de cómo la hernia discal comprime e irrita
posteriormente al nervio raquídeo.
Imagen Health-spine

En la columna cervical, hay seis discos que conectan cada una de las 7 vértebras cervicales, y en la parte posterior de la columna vertebral, de cada nivel, salen 2 raíces nerviosas del canal espinal y viajan a ambos lados a través del cuello, los hombros,  los brazos y las manos.
En la columna cervical y lumbar, los discos tienden a herniarse con mayor frecuencia a un lado, o posterolateralmente donde el anillo fibroso es mas delgado, causando la irritación de la raíz de un nervio en ese lado. Los dos niveles más comunes a herniarse en la columna cervical son el nivel C5-C6 y el nivel de C6-C7. Mientras que en la columna lumbar, los 4 discos que separan a las 5 vertebras lumbares, los nivelas más comunes donde aparecen las hernias discales suelen ser el nivel L4-L5 y el nivel L5-S1.

               
                 Vista de hernia posterolateral pinzando a un
               nervio del plexo braquial. Imagen Health-spine
          Vista del dolor irradiado que puede generar una hernia o protusión discal a nivel cervical. Imagen Health-spine

En general, la formación de una hernia o protusión discal es un proceso que puede durar entre 5 a 8 años, y cursar de forma sintomática o asintomática, es decir con o sin dolor, lo que no significa que no haya problema, sino mas bien que el disco está debilitado y puede llegar a producir problemas graves con el tiempo.

Hasta un 60% de la población puede tener una hernia sin dolor, por esta razón es importante hacer revisiones Quiroprácticas, para prevenir futuras lesiones, o en caso de hernias ya diagnosticadas, reducir su tamaño. ¿Y cómo es esto posible? ¿Qué hace la Quiropráctica para revertir los efectos de estas patologías?

La Quiropráctica tiene antecedentes excelentes con personas que sufren problemas discales, y son muchos los estudios realizados que apoyan la efectividad y seguridad del cuidado quiropráctico en este tipo de condiciones. Como concluyen los buenos resultados clínicos obtenidos en hernias discales, tanto cervicales como en lumbares, este estudio de 1996 (1); o este otro estudio del 2014, donde un 90% de 184 pacientes entre 18 y 65 años, concluyó una mejora significativa en hernia discales tanto agudas como crónicas (2).

La misión del quiropráctico es el análisis, la detección y la correción de la subluxación vertebral, donde el desplazamiento de una vértebra con otra cambia los apoyos sobre el disco, debilitándolo, y este cambio de presión a largo plazo puede llegar a producir una protusión o hernia discal.

Es importante entender que un doctor en quiropráctica no trata síntomas, patologías o enfermedades. Sin embargo, el amplio conocimiento sobre el sistema nervioso, biomecánica y sistema neuromusculoesquético que posee un quiropráctico licenciado, otorga una alternativa a la cirugía segura y altamente eficaz.


(1) Eliyahu B. MRI and clinical follow up study os 27 patients receiving chiropractic care for cervical and lumbar disc herniation. JMPT 1996;19(9):597-606      
(2) Journal of Manipulative and Physiological Therapeutics. March 2014. Vol 37(3):155-163 







martes, 15 de septiembre de 2015

Vértebras, raíces nerviosas y órganos

Hoy veremos la relación que hay entre cada uno de los nervios raquídeos, también llamadas  raíces nerviosas,  que salen entre las vértebras y el estado de nuestros órganos.



La columna vertebral tiene varias funciones, como la de mantenernos erguidos o articular los movimientos del tronco, pero sin duda una de las más importantes es la de proteger a la médula espinal que lleva la información que envía el cerebro al resto del cuerpo y viceversa.
Para mandar esta información a todas las partes de nuestro cuerpo, la médula tiene pequeñas divisiones conocidas como raíces nerviosas, que pasan por los espacios laterales de cada lado de las vértebras, conocidos como agujeros intervertebrales.

¿Qué ocurre cuando una vértebra “se desplaza de su lugar”?

En ocasiones las vértebras pierden su alineación con la vértebra superior, la inferior o con ambas, pudiendo crear una compresión nerviosa o “pinzamiento nervioso” o en ocasiones producir irritación en la raíz nerviosa debido a la inflamación ….,  condición conocida como complejo de subluxación vertebral.
Esto provoca que la señal de los impulsos eléctricos que contiene la información o “mensajes inteligentes” que debería enviar ese nervio a cierto órgano, músculo, célula, etc. llege con menor intensidad o que incluso en ocasiones no llege, creando interferencias en nuestro sistema nervioso, lo cual provoca que nuestro cuerpo no funcione al 100% de su capacidad.

Relación de los niveles vertebrales, raíces y órganos

Cada nervio se origina en un nivel diferente de la columna vertebral y también tiene un destino específico.

Se diferencian entre:
nervios cervicales (C), nervios torácicos (T), nervios lumbares (L) y nervios sacrales (S)

 Partes del cuerpo afectadas y señales que indican potencialmente disfunción o enfermedad:

Nervios cervicales

  • C1-  Posiblemente la raíz nerviosa más importante y con mayor número de funciones. Se dirige hacia todas las estructuras anatómicas de la cabeza e inerva a las arterias que irrigan al cerebro, glándula pituitaria, nervios craneales, ojos, ciertos nervios de la cara, oído interno y medio, nariz, etc. Su irritación o compresión puede provocar dolor arriba de los ojos, dolores de cabeza o migrañas, mareos, hipertensión, fatiga crónica, problemas para dormir, tinitus, alergias, sistema inmunológico disminuido, resfríos, gripes de repetición, pérdida de audición.
  • C2- Inerva el nervio óptico y auditivo, la lengua, la frente y la mastoides. Puede provocar sinusitis, alergias y dolor de oídos principalmente.
  • C3- Inerva el oído externo, los dientes, nervios faciales, huesos de la cara y al diafragma. Puede provocar neuralgia o neuritis, acné, eczema, dificultad para respirar hondo, falta de aliento, ansiedad, vértigo. Dolor en el cuello.
  • C4- Se dirige a la nariz, labios, boca,  trompa de Eustaquio (oído medio) y tiroides. Y puede provocar fiebre de heno, pérdida de audición, adenoides y disfunciones tiroideas.
  • C5- Cuerdas vocales, laringe y función de la gestión del azúcar. Por lo que puede producir ronquera e irritación de la garganta, ansia de comer dulce, cansancio tras las comidas, dolor de cabeza entre comidas si pasa mucho rato. Dolor en los hombros.
  • C6- Inerva los músculos de los hombros, el cuello, las amígdalas y el estómago. Puede causar rigidez en el cuello, dolor en la parte superior de los brazos, amigdalitis, dolor de estómago tras las comidas, necesidad de antiácidos.
  • C7- Inerva el hígado, la glándula tiroides y paratiroides así como la bursa en hombro y codos. Síntomas comunes como pereza, estornudos, pesadillas, pies ardientes y también problemas tiroideos.

Nervios torácicos o dorsales

  • T1- Inerva el corazón, los brazos hasta las manos y esófago. Puede causar dolor en brazo, codos, mano, muñeca y dedos, enfermedades coronarias, tensión sanguínea alta o baja, dolor en el pecho.
  • T2- Inerva el corazón. Puede provocar padecimientos en el corazón, principalmente en la válvulas.
  • T3- este nervio se dirige principalmente a los pulmones y bronquios así que es el responsable de afecciones como la bronquitis, neumonía, asma, tos crónica, alergia.
  • T4- Inerva la vesícula biliar y el ducto común. Puede generar síntomas como ardor, indigestión, hinchazón tras comidas, gases, padecimiento de la vesícula, ictericia, herpes.
  • T5- Inerva al hígado y al plexo solar (sangre). Puede causar problemas estomacales, úlceras,  anemia, mala circulación.
  • T6- Nervio principal de la inervación del estómago y páncreas. Causa dolores estomacales, indigestión, acidez, ansias de comer dulce, cansancio tras las comidas, palpitaciones , dolor de cabeza entre comidas muy espaciadas.
  • T7- Inerva al páncreas, al duodeno, el bazo y es importante en la función inmune. Podría causar úlceras, gastritis, baja resistencia, deficiencias inmunológicas, resfriados y gripes frecuentes, alergias.
  • T8- Inerva el hígado y el bazo y puede provocar baja resistencia, dolores de cabeza, estornudos.
  • T9- Inerva las glándulas renales y suprarrenales. Podría causar alergias, urticarias, agobios por estrés.
  • T10- Inerva el intestino delgado. Suele provocar molestias intestinales 1 o 2 horas tras las comidas.
  • T11 y T12- Inerva principalmente riñones y vejiga y también intestinos grueso y delgado. Ocasiona disminución en la salida de la orina, tobillos hinchados, párpados hinchados, infección en riñones y vejiga y cierto tipo de esterilidad.


Nervios Lumbares

  • L1- Inerva la válvula iliocecal y se relaciona con la inervación de T10-12. El dolor en el cuerpo se localiza en la zona de la espalda baja y se relaciona con mal aliento, flatulencias, dolor de cabeza cuando se duerme demasiado, ojeras.
  • L2- Inerva el intestino ciego, apéndice, abdomen y parte superior de la pierna. Molestias intestinales tras 1 o 2 horas de las comidas, calambres, retortijones abdominales, varices.
  • L3- Inerva glándulas endocrinas, suprarrenales, tiroideas, páncreas, hígado y órganos sexuales. Ver órganos de las subluxaciones primarias C5-7, T6 y 8. Relacionado también con problemas reproductivos. El dolor suele producirse en la pierna.
  • L4 y L5- Inerva colon, próstata y uréteres. Puede provocar  problemas de intestinos, candidiasis, problemas de próstata, impotencia, lumbalgias, ciática y afecta a rodillas y tobillos.

       Sacro- Inerva los órganos reproductores ocasionando disturbios reproductivos, el dolor suele localizarse en los piés.

      Coxis - Tono general del sistema nervioso. Puede ocasionar depresión crónica, migrañas, vértigo, dislexia, desórdenes compulsivos, sensibilidad a la luz, impotencia.


¿Qué podemos hacer para corregir, mejorar la salud y prevenir estos problemas?


La tarea del quiropráctico es la de analizar, detectar y corregir subluxaciones vertebrales, por medio de un examen físico, pruebas neurológicas, ortopédicas y en ciertas ocasiones radiográficas. Para la corrección de las subluxaciones que causan la compresión e irritación de estos nervios utilizamos los ajustes vertebrales específicos, que corrigen la desalineación de la vértebra desplazada, de este modo vamos a la causa del problema, el síntoma es algo secundario.

martes, 1 de septiembre de 2015

¿… sabías que la postura se relaciona con tu estado de salud?

  
  • Nuestra postura afecta y modera cada una de las funciones fisiológicas, desde la respiración hasta la producción hormonal.
  • La postura y fisiología normal están interrelacionadas.
  • Una postura incorrecta es evidente en pacientes con enfermedades crónicas  y enfermedades relacionadas con el estrés.
  • El funcionamiento del sistema nervioso y la homeostasis (proceso de regulación del medio interno, para mantener estables y constantes las condiciones del mismo,  adaptándose a los cambios del medio en el cual se encuentra), están íntimamente relacionadas con la postura.
A pesar de la considerable evidencia de que la postura afecta fisiológica y funcionalmente al organismo, la influencia de la postura sobre la salud no se aborda por la mayoría de los médicos(1).
Referencia:  (1) Lennon, J. American Journal of Pain Management. Jan 1994


“El inicio del proceso de una enfermedad, comienza con una distorsión postural” Dr. Hans Seyle, propuesto en 10 ocasiones para el Premio Nobel de Medicina




Hoy hablaremos de una de las causas principales de sufrir dolores de espalda, que es la mala postura al sentarse.





Hoy en día pasamos muchas horas sentados,  en trabajos en los que inevitablemente hemos de permanecer sentados la mayoría del tiempo, frente al ordenador y normalmente cuando llegamos a casa nos tiramos de cabeza al sofá, en el que pasamos horas, adoptando posturas incorrectas, por lo que la columna sufre de manera constante.

Si nos sentamos con la cadera adelantada, curvamos de manera excesiva la columna y contraemos la musculatura de los muslos y del cuello. A largo plazo los músculos pierden elasticidad y nuestra postura al caminar o al estar de pié van alterándose.

Lo correcto sería sentarse de forma erguida, relajando los abdominales y sintiendo como la musculatura lumbar se activa. Podemos usar cojines lumbares para ayudar en la curvatura correcta. Esto también tendrá consecuencias saludables en la posición de nuestros hombros, que pasarán de estar protuidos, es decir rotados hacia adelante, a estar en posición neutra, permitiendo que los músculos del cuello y los hombros se relajen.

Otra mala costumbre que afecta a nuestra postura  al sentarnos es cruzar las piernas. Esto afecta a la estabilidad de la pelvis, haciendo que una de las caderas aumente su nivel con respecto a la otra. Nuestra pelvis es la base donde se asienta la columna, si nuestra base está torcida, la columna tendrá que adaptarse a esos cambios y al mismo tiempo cambiará nuestro centro gravitatorio, afectando nuestro equilibrio y agilidad.

Posturas incorrectas como estas,  producen a la larga y de forma irremediable dolor lumbar, de cuello y hombros. Males asociados a un estilo de vida sedentario.
El sedentarismo prolongado causa daño en los discos intervertebrales, debilitándolos al permanecer contraídos durante largos periodos de tiempo. En ciertas zonas propensas  de la columna, si el disco es aplastado de forma repetida, se empieza a fisurar y deja escapar una parte de los tejidos internos del disco, en este caso hablaríamos de la formación de una hernia discal.

Por lo tanto aunque tengamos que pasar largas horas sentados debido a nuestro trabajo, es importante ser conscientes de cuidar nuestra postura al máximo, levantarnos aproximadamente cada hora, caminar y hacer sencillos ejercicios de estiramientos…, y mientras tanto tengamos estos consejos ergonómicos en cuenta:




Estamos diseñados para movernos…, el movimiento de la musculatura activa la circulación y esto hace que el cerebro libere sustancias químicas que mejoran nuestro estado anímico. Mientras que la musculatura en reposo enlentece la actividad cerebral y por lo tanto también afecta a nuestro ánimo. Vamos a movernos..., usemos las escaleras en lugar del ascensor y hagamos una vida algo más activa

La salud está ligada a la higiene postural y es por ello por lo que los quiroprácticos decimos “cuida de tu columna y ella cuidará de tu salud”. La columna vertebral necesita ajustes quiroprácticos con regularidad, para mantener la correcta funcionalidad, flexibilidad y movilidad necesaria.

“ El 90% de los estímulos y nutrientes que recibe el cerebro es generado por el movimiento de la columna vertebral”  Dr. Roger Sperry - ganador del Premio Nobel de la investigación del cerebro en 1981-











lunes, 17 de febrero de 2014

La autocuración en los seres humanos

¿Qué podemos decir de los seres humanos? ¿Tenemos esta misma capacidad? Cuando utilizamos el término “autocuración” no nos referimos a curaciones milagrosas, sino hablamos del diseño perfecto de nuestro organismo y su capacidad por sí solo de curarse de enfermedades.

Según el profesor Gustav Dobos, el cuerpo humano es capaz de curarse por sí mismo del 60% al 70% de las dolencias, ya que produce entre 30-40 sustancias medicinales. ¿Quién no se ha hecho un corte en un dedo? Sin hacer nada la herida se cierra y cicatriza. O ¿en la fractura de un hueso?. Es cierto que tenemos que restablecer el hueso a su alineación correcta e inmovilizarlo, pero ¿quién suelda la fractura? ¿quién produce el callo óseo? Nosotros solo observamos.


Nuestro organismo se está constantemente reparando como muy bien sabe la ciencia médica. Los daños y agresiones que sufren nuestras células son reparados constantemente. La enfermedad no es más que un desarreglo funcional cuya finalidad es el restablecimiento de la normalidad. Pero si queremos potenciar esta capacidad de autocuración tenemos que tener en cuenta la importancia del sistema nervioso. Y ahí es en donde la quiropráctica tiene un papel fundamental.


Cuando hablamos de quiropráctica no debemos caer en el error de pensar que unicamente sirve para dolores de espalda y cuello. Hay una gran cantidad de pacientes con otras enfermedades a quiénes la quiropráctica les a ayudado a recuperarse.

La filosofía quiropráctica se basa en la capacidad inherente del cuerpo para sanarse a sí mismo desde dentro por lo tanto, reafirma el dato científico de que el cuerpo humano es un organismo autocurativo y controlado por el sistema nervioso central. Este sistema nervioso se compone de cerebro, médula espinal y nervios y es responsable de toda comunicación en el cuerpo. Controla y coordina  las emociones, vista, audición, equilibrio, respiración, presión arterial, tono muscular, postura, etc... ¡Hay más de 10.000 millones de neuronas que recorren el organismo!

Cuando una vértebra se desplaza y ejerce una presión sobre alguno de los nervios, interfiere en el funcionamiento del sistema nervioso, perjudicando la salud. Cuando el quiropráctico corrige la subluxación vertebral elimina estas interferencias y permite que el cuerpo funcione con todo su potencial.