martes, 13 de diciembre de 2011

Tronco de Navidad

Ingredientes para 4 personas:

• Bizcocho: 6 huevos, 200 gr. de azúcar, 180 gr. de harina, una pizca de sal.
• Relleno: 400 cc. de leche, 3 huevos, 200 gr. de azúcar, 150 gr. de nueces peladas, 2 cucharadas de maicena.
• Calado del bizcocho: 100 gr. de azúcar, 100 cc. De agua, 50 cc. de ron moreno.
• Decoración: 20 gr. de mantequilla, 300 gr. de chocolate negro, 200 cc. de nata.
 
Elaboración:
 
1. Relleno:
Prepara la crema de nueces batiendo en la batidora las nueces peladas con la leche;pasa a un cazo y deja calentar unos minutos, sin que llegue a hervir. Bate aparte los huevos con la maicena y el azúcar y añádeselo al cazo con la leche y las nueces y, sin dejar de remover, deja que la crema espese a fuego lento hasta que cubra el dorso de la cuchara. La crema no debe hervir en ningún momento. Aparta y reserva en frío, en un tupper hermético.
 

2. Bizcocho:
Precalienta el horno a 180º. Monta con varillas manuales, batiendo enérgicamente, o con una batidora de varillas eléctrica, los huevos y el azúcar del bizcocho hasta que doblen o tripliquen su volumen. Añade poco a poco la harina mezclada con la sal y pasada por un cernidor o colador y remueve con una espátula con suavidad para evitar que la masa pierda el aire. Viértelo sobre una bandeja de horno cubierta de papel sulfurizado engrasado ligeramente, formando una fina capa de masa, de un centímetro. Repasa la superficie con el dorso de una cuchara o una espátula para que quede lisa. Hornea a 180º inmediatamente, unos 10 minutos, o hasta que el bizcocho empiece a tomar color. Saca del horno y deja reposar 2-3 minutos, para que temple un poco. Coloca un papel sulfurizado sobre la mesa y coloca el bizcocho, boca abajo, sobre éste. Ahora levanta con cuidado el papel usado para hornearlo. Ayudándote del papel de la base, enrolla el bizcocho con mucho cuidado. Es muy importante que el bizcocho esté todavía caliente al enrollarlo, para que no se rompa. Deja enfriar enrollado, para que coja la forma deseada. Una vez frío, desenrolla el bizcocho y moja, usando una brocha de pastelería, con la mezcla de agua, azúcar y ron, para que quede tierno. Rellena con la crema de nueces y enrolla de nuevo.

3. Cobertura:
Calienta al baño maría el chocolate negro en trozos, removiendo hasta que se derrita por completo. Añade la mantequilla en trozos y la nata y sigue removiendo al calor, hasta que esté bien mezclado. Vierte la cobertura de chocolate sobre el bizcocho y deja enfriar 5 minutos en frío. Marca la superficie con un tenedor o un cuchillo imitando la corteza de un árbol. Deja enfriar varias horas y decora.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Mensajes en un tarro de cristal


Un profesor tomó un tarro de cristal grande y lo llenó con piedras de regular tamaño. A continuación preguntó a sus alumnos si el frasco estaba lleno. Todos dijeron que sí. 

Entonces el profesor cogió una bolsita de perdigones y la vació en el tarro, agitando un poco para que fueran llenando los huecos. De nuevo preguntó si el recipiente estaba lleno. Todos respondieron, riéndose, que ahora sí. 

El profesor sacó entonces una bolsita con arena y la vació en el tarro mientras daba golpecitos para que se asentara. La arena acababa de llenar los espacios vacíos.

Me gustaría que entendieran- dijo el profesor- que esto es como sus vidas. Las piedras grandes son las cosas más importantes (sus familias, su salud, sus amigos…), cosas que cuando todo lo demás se pierde todavía llenará sus días. Las municiones representan cosas que cuentan algo menos, como sus trabajos, sus casas, sus vacaciones. Y la arena sería todo lo demás, las cosas insignificantes. Si llenan primero el vaso con la arena, no habrá espacio para las piedras y los perdigones. Lo mismo ocurre en la vida: si malgastan su tiempo y su energía en nimiedades no dejarán espacio para lo esencial. 

Por lo tano, establezcan prioridades, el resto es pura arena. Pero entonces un estudiante se levantó, cogió el frasco que todo el mundo, incluido el profesor, consideraba lleno y vació una lata de refresco dentro del mismo. Por supuesto el líquido embebió la arena y rellenó todos los intersticios, dejando esta vez el frasco verdaderamente lleno….

lunes, 5 de diciembre de 2011

Los 10 secretos de la abundancia


El primer secreto es el poder de la actitud. En cualquier situación estresante tengo que hacerme estas preguntas ¿Qué hay de bueno? O ¿Qué puedo hacer para remediar la situación, pasándolo bien mientras tanto? Mis pensamientos son los que me hacen sentir feliz o desgraciado, NO mis circunstancias. Controlo mis pensamientos, por lo tanto, controlo mi felicidad.

El segundo secreto es el poder del cuerpo. El movimiento afecta a las emociones. El ejercicio nos libera del estrés y genera endorfinas haciendo que nos sintamos bien. Los sentimientos de felicidad pueden ser desencadenados en cualquier momento mediante el “anclaje” (PNL). Los alimentos y la luz del día ayudan. 

El tercer secreto es el poder de vivir el momento presente. Vivir el presente disipa los pesares, vence a la ansiedad y reduce le estrés. Recuerda que cada nuevo día es un nuevo comienzo, una nueva vida. 

El cuarto secreto es el poder de nuestra propia imagen. Uno es como cree que es. Para vencer los complejos y las creencias negativas sobre mí misma y crearme una imagen positiva debo averiguar cómo se forjó esa imagen y si es cierta, debo decidir cambiar. Hacer cada día afirmaciones positivas, afirmando el tipo de persona que quiero ser. Actuar del modo que me gustaría ser. Preguntarme qué es lo que me gusta de mí misma.

El quinto secreto de la abundante felicidad es el poder de las metas. Las metas dan a nuestra vida un propósito y un significado. Las metas nos dan un motivo para salir de la cama por las mañanas. Escribe tus metas y léelas al despertarte, durante el día y antes de acostarte. Practica la técnica de la mecedora, al menos dos veces al año (imaginar al final de la vida estar sentada en una mecedora, repasando lo que no has hecho y te hubiera gustado: viajes, trabajos, estudios… todo).

El poder del sexto secreto es el poder del humor. El humor alivia el estrés y crea sentimientos de felicidad. La risa aumenta la concentración y la capacidad para resolver problemas. Toda experiencia tiene su lado gracioso. No hay que preocuparse por las pequeñas cosas. La mayoría de las cosas son….. pequeñas!.

El séptimo secreto es el poder del perdón. El perdón es la llave que abre la puerta de la felicidad. Mientras tenga resentimientos y odios me será imposible ser feliz. Nadie sufre por mi amargura, sólo yo. Los errores y los fallos son las lecciones de la vida. Perdónate a ti mismo y perdona a los demás. 

El poder del octavo secreto es el poder de dar. La felicidad no se halla en tener que adquirir para nosotros mismo, sino en dar y ayudar a los demás. Cuanta más alegría damos, más recibimos.

El poder del noveno secreto es el poder de las relaciones. La calidad de mi vida es la calidad de mis relaciones. Nadie es una isla, todos necesitamos relacionarnos con los demás. Toda alegría compartida se multiplica por dos, sin embargo, al compartir un problema éste se reduce a la mitad. Trata a aquellos con quienes te encuentres como si fuera la última vez que los va a ver. 

El poder del décimo secreto es el poder de la fe. La fe es el fundamento de la abundante felicidad. La fe crea confianza, nos da la paz mental y libera al alma de las dudas, las preocupaciones, la ansiedad y el miedo. 

¡Sé feliz!